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¿Qué hacer con mi dinero en esta crisis?

¿Debería invertir mi dinero? ¿Salgo ya de mis inversiones por si caen los mercados? ¿Espero a un mejor momento para arriesgar mis ahorros? ¿Qué hago con mi dinero mientras dure la crisis?

El miedo es un estado psicológico que afecta a nuestras decisiones. Si quiero saber qué hacer con mi dinero, pero estoy influenciado por mis emociones, no podré tomar buenas decisiones.

La crisis que se está desarrollando y en la que ya estamos inmersos, amenaza con ser uno de los colapsos económicos más severos que se recuerdan desde la segunda Guerra Mundial. Con la diferencia de que en esta ocasión, no hay destrucción de maquinaria ni de capital productivo. Sigue ahí. Solo que no producimos a la capacidad instalada, porque el mundo económico gira ahora a menos revoluciones.

Si se consume menos, por las restricciones a la movilidad y la forma en la que las medidas sanitarias afectan a nuestro estilo de vida, la actividad necesariamente baja de velocidad. E incluso en algunos sectores, se para por completo.

No podemos esperar que esta situación no tenga impacto económico. Es imposible. Prolongado en el tiempo, el daño será irreparable para muchos.

El lado positivo, es que vemos que en el momento en que se dan condiciones para reanudar la marcha, la economía vuelve con gran inercia en poco tiempo. Y eso nos da esperanzas.

Tanto lo bueno como lo malo, se traslada rápidamente a los mercados. Nos esperan meses muy duros a nivel económico a nivel global. Y especialmente en España. Donde una combinación de medidas mal enfocadas y un tejido económico muy vulnerable a la situación que tenemos, nos va a dejar más endeudados y empobrecidos.

En 2021-2022 se espera que los impagos y la morosidad se disparen. No sólo a nivel empresarial, también muchas familias que van a ver como no pueden hacer frente a sus compromisos de pago. Las empresas están intentando anticiparse haciendo ajuste de costes fijos. Pero aun así, muchas empresas y negocios van a desaparecer. Con el consiguiente incremente de desempleo, que derivará en mayor contracción en el consumo.

Una vez venzan esas medidas de diferimiento de impago, como las moratorias, las refinanciaciones o los créditos ICO, veremos la realidad económica a la que nos enfrentamos.

Es cierto que los Bancos Centrales, están comprometidos a poner todas las medidas que estén a su alcance para seguir inyectando dinero en la economía y manteniendo artificialmente bajos los tipos de interés. Con el fin de que nos podamos seguir endeudando y pudiendo afrontar los intereses de la deuda. Pero esa distorsión de la economía, que es histórica e inédita, puede que no sea suficiente para algunos países.

En España se esperan los fondos europeos como el mesías de la salvación. Pero no será más que un torrente de deuda, que mal gastada, solo servirá para empobrecernos un poco más adelante (hasta después de las siguientes elecciones con suerte). Además, se sabe que si esas medidas económicas expansivas, no van acompañadas de medidas fiscales igualmente expansivas, el esfuerzo será inútil.

Y en España nuestros gobernantes han decidido subir los impuestos para sobre el papel, dicen ellos, financiar solidariamente la recuperación. Cuando todo el mundo sabe que si subes los impuestos a una empresa que cada vez factura menos y ve su beneficio reducido, es imposible cobrarle más por mucho que le subas el tipo impositivo. Y así todo.

Con lo cual, tenemos que ser conscientes de la situación y del escenario que se nos plantea. Vienen meses muy duros en España. Pero eso no nos tiene que condicionar  a la hora de pensar qué hacer con el dinero. Tenemos que huir del sesgo local y mirar al exterior con perspectiva.

¿Qué hago con las acciones de Telefónica que no paran de bajar?, me preguntaba un lector por correo la semana pasada. Si eres un ahorrador que lo que persigue es proteger su dinero de la situación económica y aun así, tratar de obtener un mínimo de rentabilidad que combata la inflación, tienes que diversificar.

Nadie sabe qué hará el mercado dentro de un mes o dentro de un año. Y mucho menos que hará una acción concreta. Por algo lo llaman el arte de invertir. Quien pretenda convencerte de que sí lo sabe, sólo encaja en dos perfiles. Te está tratando de engañar y tiene intereses contrapuestos a los tuyos. O No sabe, o lo que es peor, no sabe que no sabe.

La incertidumbre y el miedo se combaten con una buena dosis de diversificación y calma. Como no sabemos que activo tirará del carro en el furo próximo, pero sí que sabemos que los mercados están dos tercios del tiempo subiendo y que siempre salimos de toda crisis, sea de la índole que sea, hay que invertir globalmente en distintas clases de activos.

Los mercados funcionan. Lo que no funciona es tratar de ser adivino. Y querer acertar con el momento de invertir y desinvertir. Como eso es imposible hacerlo conscientemente, salvo por azar, hay que invertir poco a poco. En distintos momentos. ¿Qué hacer con mi dinero? te preguntas. Vete invirtiéndolo según lo vayas ahorrando. Aprovechando las caídas. Es simple.

Los tipos de interés estarán muy bajos o negativos durante un plazo muy largo. Vete acostumbrándote. Por eso los bancos recomiendan hipotecas a tipo fijo. Ganan más y con los datos que tienen, saben que los tipos de interés estarán por los suelos más de 10 años.

¿Qué hacer con mi dinero en esta crisis? Resumen: Invertir poco a poco para mantener el poder adquisitivo de tus ahorros, diversificando momentos de entrada, clases de activo y mercados. Vigilando costes. Y permaneciendo invertido pase lo que pase, con la vista puesta en tus objetivos financieros a largo plazo. No pierdas las oportunidades históricas que te regalan las crisis.

 

Fuente: https://www.ahorrocapital.com/2020/11/que-hacer-con-mi-dinero-en-esta-crisis.html