Una historia para que mi hijo se portara bien en vacaciones

No estaba segura de que mi hijo se portaría bien en vacaciones, cuando su padre y yo fuéramos a descansar a Mali. Por eso, decidí contarle una buena historia para asustarlo, a pesar de que ya tiene sus buenos años.

Todo comienza con un chico llamado Lucas, quien se unió a muchos sitios en línea. Comenzó a platicar con otros niños mientras jugaban en ciertas páginas. Así, conoció a un chico que se llamaba Hugo12, que decía tener 10 años. Les gustaban los mismos videojuegos y series de televisión. Se reían mucho juntos y comenzaron a explorar nuevas páginas.
Una historia para que mi hijo se portara bien en vacaciones

Después de varios meses, Lucas regaló a Hugo12 6 diamantes en un juego que jugaban juntos. Era un regalo muy generoso. Sin embargo, cuando Hugo12 se enteró de que ya estaba cerca el cumpleaños de Lucas, le pidió su dirección para mandarle un regalo de verdad. Lucas pensó que no sería mala idea, si prometía que no se la daría a ningún adulto. Él le dijo que no lo haría, que ni siquiera a sus padres, que sólo era para mandar el paquete que le había dicho.

Se la dio, pero luego comenzó a sentirse culpable de haberlo hecho y sin permiso de sus padres. La culpa fue en aumento constante, hasta que, la noche siguiente, cuando se estaba alistando para dormir, tuvo tanta culpa y miedo que decidió ir con sus padres a decírselo. El castigo sería muy severo, pero sentía que valía la pena por limpiar su conciencia. Así pues, se metió en su cama, esperando a que sus padres llegaran a darle las buenas noches.

Luego, escuchó los ruidos en la casa. La lavadora se movía fuertemente y algunas ramas aruñaban los vidrios de su habitación. Igualmente, su hermanito estaba llorando un poco. Pero, había otros sonidos que no podía identificar. Finalmente, su padre llegó a su habitación, justo al lado de la de Lucas, por lo que, antes de que se fuera, Lucas le dijo nerviosamente: “Papá, tengo algo que decirte”.

Su papá respondió con una voz muy extraña “¿qué pasa?”. Él escuchó su tono de voz y le preguntó si estaba bien. El padre respondió que sí, que sólo tenía un poco de molestias en la garganta pero no pasaba nada. El niño sospechó algo y le preguntó si su madre estaba por ahí.

Escuchó que le gritaba: “aquí estoy”, también con una voz rara. “¿Quieres decirnos que le diste tu dirección a Hugo12? Te dijimos que no le pasaras tu dirección a nadie. ¡No lo debiste hacer! Él no es un niño de verdad, sólo pretendía ser uno y ¿sabes lo que hizo? Vino a nuestra casa, entró y nos mató a mí y a tu padre para pasar un rato contigo”.

Un hombre gordo entró a la habitación, sosteniendo las dos cabezas de sus padres. El niño comenzó a gritar desesperadamente e intentó huir antes de que el hombre lo atrapara. Pero no pudo escapar, y sintió el cuchillo del hombre entrar una, dos, cinco y veinte veces dentro de su cuerpo. Pasaron unas horas y todavía no terminaba de morir. Escuchó que lo dejaría ahí tirado en lo que iba por el pequeño.

Luego, el hombre entró al cuarto de su hermano pequeño. Lo vio y le dio ternura. Decidió que no quería asesinarlo, por lo que lo tomó entre sus brazos y se lo llevó, deseoso de poder criarlo como si fuera su propio hijo.

Espero que les haya gustado. Sé que es un poco fuerte, pero si no, mi hijo seguro hacía locuras cuando se metiera en internet, con nosotros estando de viaje por Mali. Así, al menos ya le quité las ganas.