La isla de Capri: disfruta de su playa

Capri es una pequeña isla cercana a Nápoles, Italia a la cual puedes llegar en ferry o en algún yate privado. Si te encuentras en Nápoles puedes tomar un ferry que te lleve hasta Capri, el problema es que está lejos y tomará su tiempo llegar; otra opción es ir a Sorrento el cual está cerca de Nápoles y de allí tomar un ferry que tardará 40 minutos en llegar a Capri.

 

Al llegar se tienen dos opciones, quedarse en la playa, la cual no tiene arena, sino que son rocas pequeñas y redondas, o subir en el teleférico al pueblo y apreciar la vista que se ofrece desde allí. Los atardeceres desde el mirador del pueblo son impresionantes pero el pueblo no se queda atrás.

 

Capri se le llama a la parte de abajo, es decir a la playa y a lo poco que hay allí, Ana Capri es el pueblo al que llegas por teleférico el cual ofrece muchos restaurantes con comida deliciosa y pequeños callejones que te llevarán a interminables tiendas de ropa, zapatos, recuerdos y muchas cosas más que no querrás dejar de ver.

 

Estos pequeños callejones son las calles del pueblo por lo que todas las personas deben caminar, no hay coches, bicicletas o motos aquí, todos deben caminar y al ser todo en subida, existe una dificultad para llegar a ciertos lugares. Siempre valdrá la pena caminar, inclusive si es cansado subir en ciertos lugares.

 

El último ferry deja la isla temprano por lo que, si quieres conocer la isla de noche, tienes que quedarte a dormir allí y regresar en el ferry hasta el día siguiente. La playa también vale mucho la pena ya que es única y hermosa además de que el agua es muy limpia y de un color esmeralda que solo se puede ver en el mediterráneo. Se puede estar en la playa o subirse a las enormes rocas para tener un poco más de privacidad.